La metamorfosis

Marzo 6, 2008

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PUNTUACION: 5/10

La metamorfosis es un libro con demasiado cartel para lo que luego realmente ofrece.

Tenía muchas ganas de leerlo, pero una vez leído la sensación que me deja es agridulce. Es muy corto y no te da tiempo a meterte en la historia. Como punto a favor decir que la redacción del libro es impecable, admiro a Kafka como escritor, pero he de decir que éste en particular me ha decepcionado.

Lo mejor del libro se supone que es su originalidad, pero no se si debo estar curado de espanto, pero no me ha parecido que Kafka haga un alarde de imaginación.

Se puede resumir en que un hombre se levanta convertido en insecto y cuenta como es su vida de esa manera. Así sin más.

Es el típico libro en el que cada uno puede sacar sus propias conclusiones y eso posiblemente sea lo mejor. A mí personalmente me dejó un tanto indiferente, ya que no me ha marcado y una vez leído nunca me pondré a reflexionar sobre él, que es una de las cosas que agradezco en un libro.

Es el típico libro en el que la gente intentará buscarle tres pies al gato porque el autor es famoso. Por utilizar un símil con el cine, es como los típicos bodrios independientes en los que buscas más de lo que realmente ofrecen.


Autobuses: Ese foco de sabiduría.

Marzo 6, 2008

Después de estar viajando siete años, una media de dos horas y media todos los días en el autobús y de sufrir todo tipo de percances, me he decidido a criticar todo lo que me desquicia de ellos.

Como estaría días despotricando he decidido dividirlo en capítulos y hoy presento el primero. Bienvenidos a la apología del viajante encabronado:

CAPITULO 1: Los niñatos y niñatas.

Este espectro de la población podría dar para un libro, pero voy a intentar resumirlo en algo que no parezca un ladrillo.

La de los niñatos es una raza cada vez más extendida en el páramo español. Se caracterizan por no haber terminado ni la E.S.O y por haberse leído un libro entre todos los miembros de la tribu. (Las instrucciones del FIFA)

Hay varias preguntas que se podrían sacar a colación sobre estos miembros productivos de la sociedad:

-¿Por qué hablan a voces? Debe ser que como el hombre primitivo hablaba a voces…

-¿Por qué las niñatas sólo saben chillar y reírse mientras aplauden?

-¿Se creen que nos importa a qué chicas se han tirado en el fin de semana? ¿O las borracheras que se pillan? ¿O los porros que se fuman? Yo no soy un santo, ni mucho menos, pero un poco de discreción coño, que a los demás no nos importa.

-La nueva moda de poner la música del móvil alta, ¿qué os hemos hecho para que a las 9 en punto de la jodida mañana nos pongáis reggaeton?

En serio me desespera. Además todos visten igual. Un pendiente en cada oreja, un pantalón de chándal, un polo (preferiblemente con el cuello con los colores de la bandera española) y una gorra adidas. A esto le sumamos los andares con los que entran al bus, a su mirada de “perdonavidas”, et voit la un perfecto garrulo (aunque a mí me gusta llamarles mccoys).

Lo de las tías ya es de juzgado de guardia, llevan unas pintas que harían revisar el diccionario de la Real Academia para aceptar un apelativo más duro que la palabra hortera. Luego ese acento, llamémoslo “asilvestrado” que inspira una mezcla entre pena y asco realmente desconcertante.

Un dialogo de esta mañana, lo he oído a pesar de estar escuchando música con mi i-pod:

*Aviso: El siguiente diálogo puede herir su sensibilidad.

- ¿Qué pasó al final con la Jessi? –mccoy1

- Esa tía es una zorra. –mccoy2

- ¿Pero te la follaste?

- Claro, si esa tía es una comebolsas.

- Pero tiene buenas tetas.

- Sí pero me da asco, la das un gramo de coca y ya te la está chupando. –En esto dos amigas suyas, riéndose a carcajadas. Que digo yo que se reirían por haberlo vivido o algo así. Porque por el humor inteligente del chaval no era.

- Que suerte tienes tío. Por cierto ayer tuneé mi Focus. –Juro que no me lo estoy inventando. Ojalá no hubiera tenido que oirlo.

- No jodas troooooooonco. Eres el puto amo…. -Y así siguieron un rato más, cambiando de tema, un rato de “política”, otro con comentarios racistas….

Y he visto a un montón de chavales así en estos años, es una verdadera pena. En fin un paso más para convertirnos en el país más analfabeto de Europa.

Me despido hasta el siguiente capítulo de “Los autobuses: esos focos de sabiduría”.

Un desquiciado saludo.