No sé si os habéis fijado, pero esta cadena cada vez más (si no lo era ya antes) sólo ofrece telebasura. Aprovechando estos días que me tengo que quedar en casa estudiando, en los llamados “parones” que se producen en el estudio, te sientas a hacer zapping en tu cómodo sofá un ratín y enciendes ese aparato que cada vez más responde al calificativo de caja tonta. Vaya por delante que el nivel de la televisión española es bajísimo, pero lo de Telecinco clama al cielo.
Para empezar: Allá tú; me parece que se llama así el bodrio ese de las cajas. Vaya programa, ganas pasta sin hacer nada especial. Llegas te dan una caja y a hacer el bobo. Es triste pero es así. Y encima a veces la gente llora y parece que ha hecho en una semana amigos para toda la vida. ¡Vaya circo! Y luego Jesús Vázquez sobreactuado a más no poder cogiendo un teléfono imaginario y fingiendo que habla con la banca…. Lo dicho patético.
Después en el siguiente parón: Tú, si que vales; este programa que representa lo que es capaz de hacer la gente por salir en televisión. El ridículo se vende cada vez más barato. Hay gente que de verdad tiene talento, pero en mi opinión lo desaprovecha yendo ahí. Por no hablar de los presentadores: Los morancos o como llegar a ganarte la vida siendo un mamaracho, siempre tienen los chistes más fáciles, los gags más burdos y los disfraces absurdos preparados. A ver hermanos Cadaval, que lleváis 25 años haciendo lo mismo. Al principio tenías algo de gracia (que yo nunca encontré por cierto), pero es que os repetís hasta la saciedad. Hacéis gracia a las señoras mayores, algo así como Juan Imedio (otro que tiene una chispa que para que) y basta, hay que saber retirarse a tiempo. Ángel Llacer: otro fenómeno, ha perdido el norte (si es que alguna vez lo encontró). Y ya no sabe qué hacer para llamar la atención. Bueno sí el ridículo. Noemí Galera: Y yo me pregunto ¿de dónde ha salido? ¿con quién ha empatado para estar todo el día en la tele? Pero lo peor es que se cree la coherente del grupo y nada más lejos de la realidad. Aparte de su forma de reirse que me desquicia.
Después de comer echan otro programa de culto: Mujeres, hombres y todo lo demás: Este ya es la telebasura en su máximo exponente. Tetonas, cachas y tontos los que lo ven se debería llamar. Ofrece citas absurdas, situaciones absurdas, lloreras fingidas y conversaciones que podrían tener dos caballos. En definitiva un sinfín de posibilidades para hacer el ridículo. Mención aparte merece Emma García y mira que por ser de mi tierra y gustarme tu sonrisa igual te perdonaba, pero es que no. Decepcionante como presentadora y con preguntas que rozán la estupidez (el otro día, una tía llorando y Emma: “¿qué sientes ahí dentro? venga cuéntame”, patético). Además la susodicha participa en otro que es el colmo, la máquina de la verdad, este ya es para agarrarse los machos. La gente haciendo el ridículo por pasta y metiéndose en problemas con sus seres “queridos”. Quiero creer que está preparado, porque de lo contrario…, vergüenza ajena.
Y habrá muchos otros que me dejaré en el tintero, mención especial para esa gran basura llamada Gran Hermano que considero que está haciendo un daño terrible a la juventud de este país.
Bueno seguiré haciendo parones para poder seguir criticando. Y si no siempre pode hacer una nueva entrada ensañándome con la superpedante y requeteredicha Mercedes Milá. Aunque igual los de wordpress me ponían una multa por colapsar la web.
Escrito por drunkdave
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